Ante una sanidad pública “en cuidados intensivos” en Andalucía y una Junta que “desoye una y otra vez las llamadas desesperadas de usuarios y profesionales”, las mareas blancas y sindicatos han sacado este sábado a las calles de Sevilla, en una manifestación con presencia de las ocho provincias, a miles de personas para denunciar las “nefastas políticas sanitarias” del derechista Moreno Bonilla que están destruyendo “uno de los pilares fundamentales del Estado de Bienestar”.
Su proceso de privatización es verdad que comenzó con los anteriores gobiernos andaluces del PSOE, pero se ha acelerado desde que Ciudadanos y la ultraderecha permitieron que el PP tomara San Telmo hace siete años.
Bajo el lema ‘Contra el desmantelamiento de la sanidad pública’, los convocantes (CCOO, Satse, CSIF, UGT y Marea Blanca de Andalucía, arropados una veintena de organizaciones, entidades y partidos como el PSOE, Izquierda Unida o Adelante Andalucía) calculan que han movilizado a unas 100.000 personas en la marcha “histórica” entre José Laguillo y en el Palacio de San Telmo (sede de la Presidencia de la Junta), aunque la subdelegación del Gobierno rebaja la cifra a las 20.000. En cualquier caso, muchas, en una mañana que ha coincidido también con protestas por el derecho a una vivienda digna y frente a la especulación y turistificación, como la marcha celebrada en la capital gaditana.
Las organizaciones convocantes lamentan que habiendo tenido Andalucía una sanidad pública “de las mejores de España, y ejemplo para otras comunidades autónomas”, ahora esté “en peligro” por un Gobierno andaluz del PP que “apuesta por un sistema sanitario público débil, maltratado, que decide trasladar una gran parte de su presupuesto público a las grandes empresas farmacéuticas y a la sanidad privada”.
A ello se suma que los “quemados” trabajadores de la sanidad pública “están sufriendo el mayor maltrato experimentado por una administración pública a sus profesionales, que son los peores pagados del Estado, los que más cargas de trabajo sufren con plantillas ajustadas y a los que la Junta le mete la mano en el bolsillo cuando decide ajustar su presupuesto”, se subraya en el comunicado conjunto recogido por DIARIO Bahía de Cádiz.
“BASTA YA A UNAS POLÍTICAS AGRESIVAS CONTRA LA SANIDAD PÚBLICA”
La protesta de este sábado 5-A, se incide, es un “basta ya a unas políticas agresivas contra la sanidad pública” que están provocando que “las citas en Atención Primaria se disparen a más de 15 días, y en atención hospitalaria a meses o años”, y que “la lista de espera quirúrgica sea un pozo sin fondo de cúmulo de desgracias, desigualdades e injusticias”.
Para evitar esta “caída libre”, se exige al Gobierno andaluz que aumente el gasto per cápita en la sanidad pública para equipararlo como mínimo a la media estatal, y redistribuir el presupuesto sanitario para que revierta en el sistema público “dejando de beneficiar descaradamente a las farmacéuticas y a las empresas privadas”.
Además, se reclama a la consejería de Salud que cumpla con lo pactado para la Atención Primaria, “que conlleva un aumento de plantillas, una reorganización en la gestión, un empoderamiento de sus profesionales y un acercamiento de este nivel asistencial a las necesidades reales de la ciudadanía y de aquellos pueblos, sobre todo del interior, que padecen grandes deficiencias sanitarias”. Y de la misma manera, que se cumpla con el Pacto de Carrera Profesional de mayo de 2023, y se reduzca la brecha salarial respecto al resto de Estado.
“ESTAMOS PERDIENDO EL DERECHO A PONERNOS MALOS”
En la manifestación, arropando también a la secretaria general del PSOE andaluz y vicepresidenta del Gobierno, María Jesús Montero, no ha faltado el secretario general del PSOE de Cádiz, Juan Carlos Ruiz Boix, que incluso aplazaba a la tarde del sábado el congreso en el que sería ratificado como líder de los socialistas en la provincia. Ruiz Boix ha alertado en los días previos de la “pésima valoración en el CIS que hacen los andaluces de un servicio público en caída libre”, y de unas listas de espera que demuestran que “los planes de choque no están sirviendo para nada”.
A su vez, el coordinador provincial de IU, Jorge Rodríguez, ha reiterado que “se están derivando millones de euros a la sanidad privada, y es un plan que el PP tiene pensado para un desmantelamiento paulatino de la sanidad, para hacer prevalecer en la conciencia de los usuarios que la sanidad privada es mejor”.
“Estamos perdiendo el derecho a ponernos malos y que nos cuiden, a que nos atiendan en un centro de salud o a que nos vea un especialista. Nos están obligando a optar por seguros privados y esto tiene que acabar”, ha advertido a su vez el parlamentario andaluz por Cádiz, portavoz de Adelante Andalucía y su candidato a las próximas elecciones andaluzas, José Ignacio García.
“NO NECESITAMOS LA COLABORACIÓN DE LA MEDICINA PRIVADA”
Para Antonio Vergara, unos de los portavoces de la Marea Blanca gaditana, que recientemente ha sido condenado a una multa por “coacciones” tras una controvertida denuncia de una directiva del Servicio Andaluz de Salud (SAS) precisamente en el contexto de las movilizaciones en defensa de la sanidad pública, “no necesitamos la colaboración de la medicina privada”.
“La sanidad pública a tope está sobrada como hemos disfrutado durante decenios para, sin necesidad de ninguna participación de la privada ser el orgullo y asombro de Europa o de EEUU; un orgullo que se ha perdido, pero ojo, lo que nos cuesta ahora es acceder al sistema: cuando estoy en una cama y viene la oncóloga es todo perfecto, lo mismo en un quirófano, el problema es llegar, no se puede tardar un año en saber lo que tengo. Es que no lo entiende Moreno Bonilla, los ciudadanos le estamos diciendo que no podemos esperar un año”, remarcaba este reputado doctor en el encuentro con el PSOE previo a la manifestación.