Al fin hay noticias del prometido apeadero de autobuses de Chiclana, asociado a la obra del tranvía metropolitano de la Bahía de Cádiz. La consejería de Fomento y Vivienda de la Junta de Andalucía acaba de anunciar que ha finalizado la redacción del proyecto, “incluyendo los últimos requerimientos” del Ayuntamiento y ubicándolo, finalmente, en la calle Paciano del Barco, junto al campo de fútbol y en la acera del río Iro.
Al respecto, el alcalde, José María Román, cansado, solicitaba el pasado mayo una reunión con el delegado del Gobierno de la Junta de Andalucía en Cádiz –de su mismo partido, el PSOE- para analizar la marcha de asuntos pendientes que la administración regional tiene con la ciudad “y que llevan bloqueados, en algunos casos, desde hace años”, como es el caso del apeadero: “son más de tres años de retraso los que acumula esta actuación básica y esencial”, recordaba. El PP local también se queja regularmente sobre este proyecto.
Desde 2015, marquesinas y módulos prefabricados junto al campo municipal de fútbol forman el equipamiento provisional que funciona como parada principal de los autobuses que antes paraban en la plaza de Andalucía, y hasta que se construya el apeadero definitivo, en el mismo lugar.
La Junta, según señala en un comunicado remitido a DIARIO Bahía de Cádiz, prevé sacar a licitación las obras del nuevo apeadero “una vez que el Ayuntamiento dé su visto bueno al proyecto definitivo”. El presupuesto de construcción ronda los 270.000 euros y el plazo previsto para las obras es de unos tres meses.
A decir del delegado territorial de Fomento y Vivienda, Federico Fernández, “con esta nueva infraestructura para el transporte, se mejora considerablemente el servicio a los pasajeros de los autobuses interurbanos, con un edificio particularmente funcional, sencillo y de escaso impacto en su entorno”.
“UN ESPACIO CUBIERTO PERO TRANSPARENTE”
El emplazamiento de la infraestructura, que se insiste que ha sido consensuado con el Consistorio, albergará un edificio ligero y muy permeable, que dará servicio a los viajeros de autobús, con espacio para la espera y aseos. Además, se distribuirán seis dársenas, en forma de dientes de sierra, para facilitar la parada de los autocares de forma cómoda y segura.
La idea que se proyecta está orientada a crear un espacio cubierto, pero transparente, dotado de un diseño sencillo y fácil de identificar como apeadero, de similares características al apeadero construido ya en San Fernando, en la zona de La Ardila, y que sigue sin uso. Esta ubicación, se añade, permite además el transbordo entre diferentes medios de transportes, especialmente del autobús al futuro tranvía metropolitano, que se supone que entre finales de este año y principios de 2018 debe estar ya circulando en su primera fase entre Chiclana y La Isla.
El edificio tendrá planta rectangular de 13,5 x 6 metros aproximadamente y una sola altura, de manera que “no agrede el entorno urbano en esta margen derecha del río Iro”. Esta permeabilidad con el entorno se consigue a partir de un cerramiento prácticamente acristalado en todo su perímetro, que se encuentra protegido mediante lamas verticales y horizontales, según la orientación de las fachadas. Se consigue de esta forma la protección del sol, sin disminuir el carácter diáfano del espacio.
Las obras del tranvía y la remodelación de la plaza de Andalucía forzaron al Consorcio de Transportes Bahía de Cádiz a modificar la ubicación de la terminal de autobuses, por lo que la consejería de Fomento prometió construir este nuevo apeadero “que mejora el servicio a los viajeros”. Aunque llegará con años de retraso.