Con sabor a cañaílla
Sí, con sabor a cañaílla. Y no se trata de una frase cargada de aforismo. Ni tampoco se intenta abundar en los consabidos tópicos. Sino que lo hago conscientemente desde la realidad de mis sentimientos y de mi amor por La Isla -proclamándolos aquí- muy fuerte y públicamente. ¡Sí con sabor a cañaílla! Y así...











